Neurodinamia o Movilización neurodinámica

Neurodinamia o Movilización neurodinámica

La mayor parte de la población se suele preocupar por el estado de sus músculos, lesiones  tendinosas, ligamentosas, articulaciones… pero hay unas estructuras en nuestro sistema musculoesquelético que son fundamentales también y que cuando se lesionan no se les pone hincapié en tratarlas. La mayoría de las veces suele ser por un diagnostico equivocado, porque está camuflado debajo de otra lesión mayor o porque se desconoce que haya tratamientos para ese tipo de patologías. Las estructuras a las que nos estamos refiriendo son esa red de nervios periféricos que tenemos por todo nuestro cuerpo que confluyen en las raíces nerviosas espinales y continúan con las meninges que recubren todo el sistema nervioso de nuestro organismo.

Es muy importante conocer que el buen funcionamiento de las estructuras externas (como por ejemplo los músculos) necesitan del buen funcionamiento del sistema nervioso y vascular. Por ello, patologías como una epicondilitis, un esguince recidivante de tobillo o una fascitis plantar pueden venir causada por una mala conductibilidad y elasticidad del sistema nervioso.

Los síntomas más frecuentes de las neuralgias suelen ser: hormigueos o adormecimiento de miembros superiores o inferiores (brazo, mano, pies…), calambres, dolor, quemazón, sensación de inflamación, acorchamiento

La patología neurálgica más frecuente que la mayoría de la población suele conocer es la conocida como CIÁTICA, en la que los pacientes presentan dolor a nivel del glúteo que se irradia hacia el miembro inferior pudiendo llegar hasta los dedos del pie, además de presentar algunos de los síntomas ya anteriormente descritos.

Pero además de esta patología se pueden abordar muchas otras como son:

  • Síndrome del túnel del carpo
  • Síndrome del canal de Guyon
  • Epicondilitis
  • Esguinces de tobillo
  • Fascitis
  • Síndrome del túnel del tarso
  • Neuroma de Morton
  • Meralgias parestésicas
  • Pinzamientos cervicales
  • Periostitis tibial
  • Falsas pubalgias
  • Neuralgias cervicobraquiales
  • Meralgias parestésicas
  • Post-cirugía de la columna lumbar
  • Neuralgias intercostales
  • Esguince cervical
  • Tortícolis

 

Esta técnica consistiría primero en descubrir que estructura es la que está comprometiendo o comprimiendo al nervio, es decir, si es debido a una contractura muscular, debido a una disminución del espacio articular por donde pasa el nervio, un compromiso a nivel de la raíz nerviosa, etc.. Por eso, a dos personas diferentes se le pueden dormir las manos pero una ser debido a una contractura en los escalenos y la otra debido a una disminución en el túnel del carpo.

La segunda parte seria corregir esa circunstancia, ya sea relajando la musculatura, aumentando el espacio articular que presiona al nervio, etc.. y después habría una fase de tratamiento en la que se realizarían fricciones, movilizaciones y estiramientos del nervio lesionado para que recuperara la elasticidad perdida.  Por último mandaríamos ejercicios de autoestiramiento para casa y ciertas recomendaciones alimenticias y de suplementación.

Esta técnica puede tener un dolor residual pos-tratamiento y una sensación de cansancio o pesadez en la zona tratada que perdurará solo un par de dias. Debe haber un espacio de unos 4 a 5 días entre una sesión y otra y se necesitan de 1 a 3 sesiones para la mejoría de los síntomas, aunque esto siempre dependerá del tipo de lesión y de la persona.

Si se ha sentido identificado con alguno de los síntomas o padece alguna de las patologías anteriormente descritas, no dude en ponerse en contacto con nosotros y estudiaremos su caso.

 

No Comments

Post A Comment